• febrero 24, 2022
  • Cómo establecer límites sanos

  • Regresa

  • INTRODUCCIÓN
    ¿Alguna vez te has sentido como que si tú no haces las cosas tú mismo, nadie las hace? ¡No eres el único! Hay cientos de personas con límites que no son saludables y viven con demasiado en sus hombros, para luego darse cuenta de que la ira y el mal-agradecimiento están a la puerta.

    Continuando con el tema de los límites, en el programa de hoy vamos a hablar sobre los pasos que podemos tomar para establecer límites sanos en nuestra vida.

    Si quieres más información detallada en cuanto a este tema, en la sección Recursos de esta página web puedes descargar de forma gratuita el folleto titulado «Límites sanos».

    REPASO DE LA PRIMERA PARTE
    En el programa anterior dijimos que a veces nos resistimos a admitir que tenemos limitaciones de cuerpo, mente y espíritu… por lo que seguimos dando y esforzándonos por satisfacer las necesidades de los demás, pero ignorando las nuestras. Cuando hacemos esto nos agotamos y sentimos resentimiento o incluso enojo hacia nuestros amigos y familiares.

    El viaje de autodescubrimiento nos conduce a un autocontrol libre de culpa; o sea, a la capacidad de hacer compromisos realistas que a veces implican decir un «sí» entusiasta, y otras veces un «no» seguro.
    También dijimos que los límites personales son un parámetro invisible o simbólico que marca dónde termino yo y dónde comienzan los demás y utilizamos el ejemplo de la cerca que marca tu jardín, dejando en claro de qué eres responsable y de qué no lo eres.

    La persona con límites personales saludables:

    1. Cuida de sí misma.
    2. Tiene coraje y confianza para pedir lo que necesita.
    3. Disfruta el cuidado que otros le dan.
    4. Acepta ayuda.
    5. Disfruta ayudar a otros.

    Ahora vamos a continuar, listando 10 pasos que nos ayudarán a establecer límites sanos y a gozar de sus beneficios.

    DIEZ PASOS PARA ESTABLECER LÍMITES SANOS

    1. Revisa a diario tus elecciones. Cuando a diario revisas tu comportamiento, aprendes a distinguir distintos patrones de conducta. Por ejemplo, cuándo actúas por impulso o movido por viejos hábitos, o cuándo lo haces por miedo a la ira o la desaprobación de los demás.

    Al comenzar cada día recuerda que no tienes que hacer todo por tu cuenta, ya que Dios está esperando que le pidas que te ayude a mantener la calma a tomar las decisiones que sean de su agrado.

    Al finalizar el día piensa en las elecciones que hiciste sin pensar o por miedo, y decide cómo vas a enfrentar situaciones similares en el futuro. Luego, pídele a Dios que te perdone cualquier cosa que hayas hecho que pueda haber lastimado a otros.

    2. Acepta que no eres perfecto. Solo Dios es perfecto, por lo que te resultará un gran alivio reconocer que tú no lo eres. Cuando aceptas esto, descubres que Él te cuida tanto a ti como a las personas que amas, para que así puedas dedicarte a discernir cómo encajas en su plan para tu vida, ¡en lugar de querer ser tú el responsable del plan!

    Es un gran alivio abandonar la inútil búsqueda de la perfección en este lado del cielo. Uno de los Salmos en la Biblia dice: «De nada sirve que ustedes madruguen, y que se acuesten muy tarde, si el pan que comen es pan de sufrimiento, y el Señor da el sueño a los que él ama» (Salmo 127:2).

    3. Dios te dice: «Cuídate mucho, me perteneces». Saber que eres parte de un plan más grande, del plan divino y eterno de Dios, te incentiva a cuidarte prestando atención a tu bienestar físico, emocional, espiritual y social. Cuídate con la misma devoción con que cuidas a los demás y disfruta del amor que Dios te da.

    4. Expresa tu sentido de humor. La seriedad excesiva ha causado que muchas personas confundan oportunidades con obligaciones y pierdan las simples alegrías de la vida. Disfruta de la exuberancia de los niños, las travesuras de las mascotas, las ironías de la vida cotidiana. Ten algunas revistas cómicas a mano, lee un libro que celebre el lado más ligero de la vida, toma conciencia de las muchas oportunidades para sonreír y tal vez incluso reír.

    ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que te reíste a carcajadas? El buen humor brinda una perspectiva saludable sobre lo que podemos y no podemos manejar, a la vez que es una forma de equilibrar tanto tus expectativas poco realistas, como las de los demás.

    5. Conócete. ¿Quién eres? ¿Dónde están tus raíces? ¿Te gusta el arte, la música, los deportes, la cocina, tejer? ¿Eres compasivo, divertido, atlético, intelectual? Deja que el autoconocimiento te ayude a reclamar y asumir las responsabilidades que más se adecuen a tu forma de ser. Los límites sanos nos ayudan a primero ser uno mismo, y luego ser para los demás.

    6. Vive la vida. Tú tienes una historia personal y una vida más allá de las necesidades inmediatas de quienes te rodean. ¿Cuánto tiempo ha pasado desde que tuviste la energía y el tiempo para disfrutar de tus familiares, amigos del pasado, compañeros de estudio o de la infancia? ¿Cuándo fue la última vez que invertiste tiempo en una nueva amistad?

    Las personas con límites pobres tienden a venderse a quienes más exigen o manipulan con culpa, por lo que el tener un círculo más amplio te ayuda a equilibrar lo que haces por los demás, sintiendo que eres una persona completa con derecho a tener vida propia y vida compartida con otros.

    7. Pide ayuda. Concuerda con tu cónyuge o mejor amigo, que cada uno descubrirá, identificará, nutrirá y celebrará su naturaleza única. Dense permiso para encontrar un equilibrio saludable entre el cuidado personal y el cuidado de los demás y aliéntense mutuamente.

    8. Busca ayuda profesional. Si te encuentras perdido y no puedes imaginar dónde encontrar ayuda, busca un consejero profesional que te acompañe en el trabajo de familiarizarte contigo mismo, de definir quién eres, de celebrar tu singularidad y de explorar tu propósito en la vida.

    9. Sé asertivo. El comportarse en forma asertiva no significa salirse con la suya. Por el contrario, el comportamiento asertivo es un comportamiento mutuamente respetuoso que respetará las limitaciones, preferencias, elecciones y creencias de la otra persona, así como las propias.

    10. ¡Recuerda que eres humano! Esto no es una admisión de derrota ni un grito de impotencia. Es un hecho. Tienes limitaciones de energía, conocimiento, experiencia, salud, interés, etc. Respira profundo y reconoce tus limitaciones, permitiendo que a veces otros te cuiden. No trates de dar la impresión de que eres invulnerable y perfecto, porque no lo eres, ¡y es un alivio admitirlo! Si en el pasado has intentado ser la mujer maravilla o Superman, este es el momento de iniciar cambios.

    CONCLUSIÓN
    Quizás al principio te sientas incómodo estableciendo límites sanos y practicando comportamientos asertivos, porque quieres evitar confrontamientos o conflictos. Pero recuerda que el conflicto no es necesariamente negativo, sino más bien una señal de que algo importante necesita ser examinado. Cuando intentas evitar el conflicto a toda costa, solo lo prolongas.

    Los límites sanos fomentan la intimidad y la cercanía genuinas entre las personas que son honestas entre sí. Pero cuando estableces límites saludables, también encontrarás que algunas personas se molestarán con sus nuevas responsabilidades. Después de todo, tus límites pobres les sirvieron a ellos para recibir servicios ilimitados y contar con alguien que los rescataría de cualquier atasco en cualquier momento. Así que no te sorprendas si aquellos a quienes amas servir están un poco confundidas cuando comienzas a establecer límites más sanos.

    Dada esa incomodidad y sensación de pérdida, quizás planteen preguntas y comentarios como «¡Estás siendo egoísta!» Cuando esto suceda, recuerda que el mismo Jesús fue un gran ejemplo de servir a los demás y cuidarse bien a sí mismo. Cuando estaba cansado, descansaba. Cuando las personas lo presionaron por todos lados para pedir ayuda, curación y liberación, equilibró su servicio con tiempo en oración y tiempo lejos de los demás.

    Jesús nos dijo: «Amarás a tu prójimo como a ti mismo». Quizá hasta ahora no has sido muy bueno amándote a ti mismo, pero este es un buen momento para comenzar, estableciendo límites sanos en tu vida.


Contáctenos