• abril 14, 2022
  • Cómo cuidar de la salud física y mental

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  • INTRODUCCIÓN

    Hoy se celebra el Día Mundial de la Salud y Sentido Latino se une a la OMS quien en los últimos años ha hecho hincapié en la «Salud Universal», abogando para que todas las personas tengan acceso a servicios de salud integrales de calidad, cuándo y dónde los necesiten. Para que tengan acceso sin discriminación y libre de dificultades financieras.

    Lamentablemente, todavía no hemos llegado a esa realidad en muchas partes del mundo, incluyendo en los Estados Unidos. Entonces más nos vale hacer algo para celebrar este día y cuidar de nuestra salud física y mental para prevenir aquellas enfermedades que son prevenibles.

    EL AGUA

    Hay algo muy sencillo que se debe hacer siempre que no nos sentimos bien y es preguntarnos cuánta agua hemos tomado ese día. Antes de buscar remedios y medicinas, pregúntate si has tomado la cantidad de agua que tu cuerpo necesita, porque muchísimos síntomas en realidad se deben a la deshidratación.

    El cuerpo humano está compuesto aproximadamente de un 75% de agua. Sin agua, no podemos sobrevivir. Es algo tan sencillo que se nos olvida con mucha frecuencia. Y es que el agua se encuentra dentro de las células, dentro de los vasos sanguíneos y entre las células. Dios creó un sofisticado sistema de manejo del agua que mantiene nuestros niveles de agua equilibrados y nuestro mecanismo de sed nos indica cuándo debemos aumentar la ingesta de líquidos.

    La falta de agua puede producir que sintamos o tengamos:

    * Fatiga o debilidad
    * Irritabilidad
    * Mareos
    * Náuseas
    * Dolores de cabeza
    * Sequedad de la piel
    * Pérdida de peso
    * Presión arterial baja
    * Fiebre
    * Latidos cardíacos rápidos
    * Desorientación o confusión

    La deshidratación grave puede representar un riesgo para la vida y necesita tratamiento médico inmediato. Así que cuando yo no me siento bien, lo primero que hago es asegurarme de tomar agua y estar hidratado, porque algo tan simple como el agua puede ser la causa y la solución.

    SALUD MENTAL Y FÍSICA

    Leí un artículo muy interesante por Thiago Heine, un Psicólogo de Brasil, que dice que el cuerpo expresa lo que no podemos lograr conscientemente. Esto quiere decir que a veces tenemos síntomas físicos en nuestro cuerpo, pero la fuente no es física sino que es emocional. A esto se le llama enfermedades psicosomáticas.

    Entonces, después de asegurarnos que estamos hidratados, preguntémonos si tenemos alguna afección emocional que puede estar causando nuestro malestar.

    ¿Has sentido dolor sin motivo aparente? ¿O una alergia en el cuerpo que no se te quita con nada? ¿O síntomas aún más significativos como gastritis, esofagitis y cosas similares? Bueno, estas situaciones pueden tener un origen psicosomático.

    Algunos ejemplos de los síntomas más comunes de enfermedades psicosomáticas o con orígenes emocionales son:

    – Dolores corporales sin causa aparente
    – Gastritis
    – Cambio de estado emocional
    – Aumento de peso
    – Problemas cardiorrespiratorios
    – Alergias
    – Dolores de cabeza

    La parte física y la psicológica siempre van de la mano. Si has ido al doctor y no ha encontrado una razón lógica para tus síntomas físicos, lo más probable es que necesites sanar algún área emocional.

    Y no te avergüences de buscar ayuda profesional con un psicólogo. Estos síntomas físicos, que generan malestar y que no siempre están claramente vinculados a alguna disfunción física o biológica en el cuerpo, pueden decir mucho de nuestro mundo interior.

    ¿QUÉ PODEMOS HACER AL RESPECTO?

    Vamos al grano, aquí te traemos un par de consejos prácticos:

    1. Desahógate, conversando y compartiendo lo que te aflige.
    2. Respeta tus límites, no te cargues demasiado.
    3. Reflexiona sobre el momento actual de tu vida, vive el presente.
    4. Haz ejercicio y mantén una buena dieta sin estimulantes.
    5. Evita actuar por impulso, esto puede traerte culpa más adelante y empeorar la situación.
    6. Ejerce el autocuidado y el autoconocimiento, empieza cuidando de ti mismo.
    7. Confíale a Dios tu salud emocional y física.

    A Dios le importa tanto nuestra salud física como mental y tiene el poder para ayudarnos y sanarnos por dentro y por fuera. Jesús lo dejó muy claro cuando dijo: «Porque de adentro del corazón humano salen los malos pensamientos, la inmoralidad sexual, los robos, los homicidios, los adulterios, las avaricias, las maldades, el engaño, la lujuria, la envidia, la calumnia, la soberbia y la insensatez. Todos estos males vienen de adentro y contaminan a la persona» (Marcos 7:21-23).

    Y Lucas 6:45 dice: «El hombre bueno, saca lo bueno del buen tesoro de su corazón. El hombre malo, saca lo malo del mal tesoro de su corazón; porque de la abundancia del corazón habla la boca.» Entonces entreguémosle todo a Dios.

    Como dijo el Psicólogo Thiago Heine, el cuerpo expresa lo que tenemos por dentro. Y la enfermedad del pecado trae enfermedad física y emocional, hace que vivamos de una manera para la cual no fuimos realmente creados. El pecado es un problema de raíz que tiene tanto consecuencias diarias, como eternas, tanto físicas, como emocionales y espirituales.

    LO QUE DIOS HIZO Y HACE

    Pero Jesús vino al mundo para que podamos tener paz y sanidad. Cuando el enorme peso de la culpa es retirado de nuestros hombros, comienza la sanación física, emocional y espiritual. Cuando estamos cerca de Dios y entablamos una relación con él por medio de su Espíritu, a lo largo del tiempo esa relación tiene un efecto curativo.

    Y al ser liberados de la culpa y abrazados por Dios, comenzamos a sanarnos. El odio que quizá nos tenía atrapados comienza a ser reemplazado por amor. Nuestra nueva relación con Dios comienza a cambiar la forma en que nos relacionamos con los demás. Nuestra salud mental y física comienza a mejorar.

    Esta sanación lleva tiempo, pero es maravilloso experimentarla. No existe una forma fácil ni rápida de eliminar las penas emocionales que se reflejan en nuestra salud física. Se necesita tiempo y suavidad para limpiar el alma. Pero la muerte de Jesús en la cruz hace posible la paz y la sanación.

    CONCLUSIÓN

    No quisimos dejar pasar por alto el Día Mundial de la Salud que se celebra hoy, así que oramos para que pronto todas las personas lleguen a tener acceso a servicios de salud integrales de calidad en todo momento que lo necesiten. Y también recordamos en este día el cuidar de nuestra salud física y mental.

    Si no te estás sintiendo bien, primero pregúntate si te falta agua, luego pregúntate si te falta paz… Muchas veces, la raíz de nuestras afecciones es una de esas dos cosas.

    Pero en Jesús estamos perdonados y libres de culpa. Él es la fuente de la lenta sanación por dentro y por fuera que vamos experimentando con su ayuda y el paso del tiempo.

    En la sección Recursos pueden descargar gratis el folleto titulado ¿Por qué murió Jesús?

    ¿Y por qué murió Jesús? Es bueno hacerse esta pregunta. Jesús murió para destruir la tiranía masiva de la oscuridad en la que mucha gente vive y para darle vuelta a la historia. Jesús murió por ti y por mí. Yo necesitaba paz y sanidad, creí en Jesús y él me la dio.


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