Las pruebas

Las pruebas son inevitables en la vida, pero no estamos solos en ellas. Dios nos fortalece y nos sostiene en cada paso de nuestro camino. Si mantenemos nuestra fe en Él, podemos estar seguros de que saldremos más fuertes, más cerca de su voluntad y más confiados en su amor inquebrantable. 2 Tesalonicenses 3 nos dice:
«Pero el Señor es fiel; él los fortalecerá y los protegerá del maligno».
2 Tesalonicenses 3:3
Recordemos que las pruebas no son una señal de abandono por parte de Dios, sino un recordatorio de que nuestra esperanza y salvación están ancladas en Él. Aunque el sufrimiento que las pruebas nos traen sea doloroso, la promesa de Dios es clara: Él no nos dejará ni nos desamparará. Al final, todo lo que enfrentamos es temporal, pero el consuelo y la paz que Dios nos ofrece son eternos.
Las pruebas
