Cuando las cosas no salen bien
El desánimo es parte de la vida. Todos enfrentamos momentos en que las cosas no salen como esperamos: proyectos que fracasan, sueños que se atrasan, oraciones que parecen no ser contestadas. Sin embargo, en medio de esas circunstancias podemos levantar la mirada, confiar en el Señor y recordar que Su plan es perfecto. Veamos lo que dice 2 Corintios 12:
“Mi gracia es todo lo que necesitas; mi poder actúa mejor en la debilidad”
(2 Corintios 12:9a NTV).
¿En qué áreas de nuestra vida hemos permitido que el desánimo nos aparte de confiar en que el Señor tiene poder? Amigos, no nos demos por vencidos, el desánimo es real, pero no es el final. Cuando nos desanimemos, recordemos que Dios nunca abandona a los Suyos y que Su gracia es suficiente para sostenernos.
Cuando las cosas no salen bien
