Tú vales
La sociedad valora a las personas por el nivel de educación que alcanzaron, el trabajo que tienen, o los recursos económicos que poseen. Esto puede hacer que quienes tienen menos se sientan inferiores, o poco importantes. La Biblia nos enseña que el valor de una persona está en que somos hijos amados de Dios y que Él nos creó con un propósito eterno. 1 Samuel 16 dice:
“Pues el Señor no ve las cosas de la manera en que las vemos nosotros. La gente juzga por las apariencias, pero el Señor mira el corazón”
(1 Samuel 16:7).
Dios nos mira con ojos de amor. No importa cuánta educación tengas o qué tan pocos recursos poseas: en Cristo eres amado, valioso, único, y con un propósito eterno. Lo que nos falta en lo humano, Dios lo suple con Su gracia y poder.
Tú vales
