January 20, 2022

Cómo encontrar equilibrio en tu vida – Parte 2

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Llevar una vida equilibrada no significa ser feliz todo el tiempo. El equilibrio no es como la felicidad, una emoción maravillosa pero que dura poco, sino un sentimiento duradero de satisfacción.

Cómo encontrar equilibrio en tu vida – Parte 2

Programas

INTRODUCCIÓN
Todos tratamos de lograr una vida balanceada, pero ¡qué difícil es! Y especialmente después de lo impredecible que puede ser la vida incluyendo pandemias, crisis, y hermosas sorpresas. En la primera parte de este programa mencionamos que tener equilibrio es tener la capacidad de adaptarse a situaciones nuevas y de estar dispuesto a asumir riesgos para crecer. Hoy queremos hablar acerca de la planificación correcta y el descanso.

Este programa y el anterior lo hemos basado en nuestro folleto titulado “Cómo encontrar equilibrio en tu vida” por la Dra. Melanie Wilson.

Les invitamos a descargarlo de forma gratuita
en la sección Recursos de esta página web.

Repasemos lo que vimos en la primera parte de este programa.

1. Dijimos que el equilibrio no significa perfección, sino hacer lo mejor que podemos para satisfacer nuestras necesidades y las de quienes nos rodean, y tampoco significa vivir siempre de la misma forma. Nuestra vida no tiene que ser predecible para ser equilibrada.

2. También conversamos acerca de lo importante que es trabajar intencionalmente para conseguir el equilibrio, resaltando que cuando nos rehusamos a esperar, podemos estar cerrándole la puerta al compañero, trabajo u hogar correctos.

3. Dijimos que la falta de planificación y la procrastinación son dos enemigos del equilibrio y que, hasta que no asumamos la responsabilidad de realizar nuestras tareas a tiempo, el equilibrio verdadero va a estar fuera de nuestro alcance.

4. También dijimos que para encontrar tiempo para el trabajo, la familia, los amigos, las tareas del hogar, el descanso, la diversión y el cuidado personal, es importante asignar un pequeño bloque de tiempo a cada actividad. Y para ello sugerimos utilizar un calendario, planificador, cuaderno o aplicación en tu celular para llevar un registro de todas esas actividades.

DESCUBRE TU PROPÓSITO
Algunas personas creen que no tienen un propósito especial en la vida y por eso no planean correctamente. El propósito de la vida es una pasión, un objetivo general más que una tarea específica.

¿Sabes cuál es tu propósito? Comienza a descubrirlo pensando en lo que amas, en aquello que te da paz y alegría hacer. Quizás te ayude pensar y contestar las siguientes preguntas, teniendo en cuenta que no hay respuestas “correctas”.

* ¿Qué sueños tenías de niño? ¿Qué querías ser cuando crecieras? ¿Cómo pasabas tu tiempo libre?
* Si pudieras hacer algo, sabiendo que no fallarías, ¿qué harías?
* ¿Qué sueño tienes que no has compartido con otros por miedo a lo que dirán?
* Si no fuera imposible, ¿qué te gustaría hacer?
* Si tuvieras un día libre solo para ti, ¿cómo lo pasarías?
* ¿Hay algo que cuando lo haces parece que el tiempo pasara volando?

Las respuestas a estas preguntas te darán una idea de tu pasión y te ayudarán a encontrar tu propósito pensando en lo que amas y lo que tienes. Dios puede usar todo para cumplir Su propósito en tu vida.

Tu propósito o meta general de vida te ayudará a determinar qué es lo más importante para ti. Una vez que lo tengas estarás listo para establecer objetivos específicos que te ayudarán a alcanzarlo. Los estudios muestran que las personas son más felices cuando trabajan para alcanzar las metas que se han propuesto.

Más allá de cuáles sean tus objetivos, ten en cuenta lo siguiente:

* Dedica tantas horas a tu vida familiar como a tu trabajo.
* Aparta tiempo para la diversión familiar.
* Establece un horario regular para ir a dormir.
* Aprende a decir que “no”.
* Evalúa dónde te encuentras y a dónde quieres llegar.
* Si lo necesitas, busca la ayuda o el apoyo de un amigo o un consejero.

DESCANSA
Ni tú ni yo hemos sido creados para ser completamente independientes. Pero el orgullo puede hacer que sigamos intentando. ¿Necesitas pedir ayuda? Hazlo, pero ten en cuenta que es fácil dejarse engañar y pensar que un amigo, un familiar o una celebridad tiene todas las respuestas para vivir la buena vida. Tu equilibrio será diferente al de cualquier otra persona.

Tú necesitas un lugar donde descansar. Tu cuerpo puede descansar en cualquier lugar por un corto tiempo; pero encontrar el lugar perfecto para descansar tu alma puede ser más delicado. Quizás trates de descansar en tu cónyuge o en ti mismo, pero tarde o temprano descubrirás que el descanso duradero sólo se puede encontrar en Dios.

Tal vez has estado tratando de enderezar tu vida desequilibrada dándote más tiempo, haciendo más cosas o tratando de cultivar una actitud más positiva. Todo eso vale la pena, pero mientras no te des cuenta de que si saltas Dios está listo para atraparte en sus brazos, permanecerás agarrado al borde.

Una forma de saltar a los brazos de Dios es admitiendo que no puedes hacerlo por tu cuenta. Si estás dispuesto a hacerlo, puedes decírselo con tus propias palabras con las palabras de esta oración:

Querido Dios, admito que por mi cuenta no puedo hacer las cosas bien.
Sé que estás a mi lado y necesito que me ayudes a obtener equilibrio en mi vida.
Enséñame a vivir como tú quieres que viva. En Jesús. Amén.

CONCLUSIÓN

Cuando entregamos la vida a Dios, comienzan a suceder cosas maravillosas. No podemos tomar crédito ni siquiera por una parte de la vida equilibrada que logremos vivir. Sin Dios, no tendríamos fuerzas para llevar a cabo las rutinas que mantienen nuestras vidas organizadas. Sin Dios, no habríamos entendido nuestro verdadero propósito. Sin Dios, no habríamos conocido la verdadera satisfacción.

¿Estás listo para probar el plan de Dios para una vida más equilibrada?

Confía en que Jesús te salva del desequilibrio en tu vida y te da un descanso duradero en Dios. Ora cada día para que Dios te ayude a ser la persona equilibrada que Él quiere que seas. Lee la Biblia para entender la voluntad de Dios para ti. Trata de asistir regularmente a la iglesia.

Recuerda que el verdadero equilibrio es la capacidad de adaptarse a situaciones nuevas y el estar dispuesto a asumir riesgos para crecer.

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