February 1, 2024

Un puente hacia la paz

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Cuando nos encontramos en medio de conflictos con personas queridas, podemos ser agentes de cambio y ayudar a restaurar las relaciones lastimadas, tendiendo un puente que lleve a todos hacia la paz.

¡Febrero se nos llegó, el mes del amor y la amistad! Y con él, nos llega una pregunta interesante: ¿qué pasa cuando dos personas que queremos mucho están en conflicto? ¡Vaya dilema! Todos sabemos lo valiosa que es la amistad, ¿verdad?

Pero no se preocupen, hoy hablaremos acerca de cómo ser agentes de cambio, ayudando a restaurar esas relaciones dañadas por un conflicto. Y vamos a usar algunos consejos del libro “Conviértase en un Pacificador Impactante” del Dr. Samuel Inbaraja.

A veces los conflictos son tan enredados y las emociones tan intensas, que las partes involucradas se sienten atrapadas sin saber qué hacer. Es en esos momentos, cuando entra en juego la mediación.

Imagínalo como un puente que cruza un río salvaje y revuelto. Ese puente es la mediación, una forma de atravesar el conflicto para llegar a las pacíficas orillas de la resolución.

La mediación es como ese amigo sabio que nos da consejos imparciales y nos ayuda a encontrar soluciones. Es una mano amiga que nos guía hacia un entendimiento mutuo y, lo más importante, hacia la restauración de esas valiosas conexiones.

Así que, si alguna vez te encuentras en medio de un conflicto entre dos personas queridas, recuerda que tú puedes ser ese puente que les ayude a superar sus diferencias y fortalecer sus lazos de amistad, amor o cualquier otra relación.

Celebremos este mes del amor y la amistad recordando lo importante que es el apoyo y la comprensión mutua. ¡Con un poquito de mediación podemos hacer que nuestras relaciones florezcan y crezcan aún más fuertes!

Hablemos, entonces, de lo que significa ser mediador. Un mediador es alguien que no tiene favoritismos y que se mantiene imparcial. Es como un “árbitro de relaciones”. Su objetivo es ayudar a las dos partes que están en conflicto a encontrar un acuerdo que sea aceptable para ambas.

Lo genial de la mediación es que no se trata de decidir quién tiene razón o quién está equivocado, ¡nada de eso! El mediador simplemente crea un espacio seguro donde ambas partes pueden hablar abiertamente para entenderse mejor y buscar soluciones juntos.

Así que, si tus amigos o familiares están en conflicto, tú puedes ser ese mediador, ese guía que los lleve de la mano a la reconciliación, ayudándolos a mejorar su forma de relacionarse, a identificar problemas y a tomar decisiones más inteligentes.

En este mes del amor y la amistad, no olvides que siempre hay maneras de mejorar nuestras relaciones. ¡Amar y ser amigos es maravilloso, y estas herramientas nos ayudan a mantener la armonía en nuestras vidas!

A continuación vamos a dar algunos puntos claves para la mediación, según el Dr. Inbaraja:

1. Crear un terreno neutral. Como buenos mediadores, ofrecemos un lugar donde ambas partes puedan decir lo que sienten sin temor a juicios o represalias. ¡Un espacio donde nadie va a ser juzgado!

Propiciar un ambiente de empatía y comprensión también contribuirá a crear un espacio neutral donde todas las partes puedan sentirse seguras y abiertas a buscar soluciones constructivas.

2. Crear una conversación estructurada. Ok, ¿han tenido esas charlas que empiezan con un tema y terminan en un enredo? ¡Ay, qué lío! Como guías de la conversación, asegúrense de mantener a todos enfocados y eviten esas discusiones sin fin. ¡No se desvíen del tema!

Para lograr crear una conversación estructurada en un conflicto, es importante establecer un objetivo claro y definir el tema central que se va a abordar. Como mediadores podemos guiar la discusión utilizando técnicas de comunicación efectiva, como resumir los puntos clave y hacer preguntas, para mantener a las partes enfocadas en la resolución del conflicto.

3. Crear una comunicación mejorada. Los mediadores se aseguran de que todas las partes involucradas tengan la oportunidad de expresarse, porque sólo así podrán entenderse de verdad.

Para lograr una comunicación mejorada, es esencial fomentar un ambiente de respeto y empatía. Asegúrate de que cada parte tenga la oportunidad de hablar sin interrupciones y de ser escuchada atentamente, y anima a cada uno a expresar sus sentimientos, preocupaciones y perspectivas de manera abierta y honesta, sin temor a ser juzgado.

4. Enfocarse en la resolución de problemas. El objetivo es entenderse y llegar a un acuerdo, ayudando a ambas partes a dejar de lado sus posturas tercas y a comprender las necesidades, intereses y preocupaciones del otro.

Para lograr esto, es importante promover un ambiente de colaboración y apertura. Anima a las partes a escucharse mutuamente y a considerar las preocupaciones del otro con empatía. Utiliza técnicas como la identificación de intereses comunes y la generación de opciones creativas. Recuerda que el objetivo es llegar a acuerdos mutuamente aceptables y promover la reconciliación entre las partes en conflicto.

5. Formular acuerdos. ¡Es hora de hacer tratos! Los mediadores buscan opciones para resolver el conflicto, asegurándose de que todos queden satisfechos. Para lograr formular acuerdos como mediador, es esencial involucrar activamente a las partes en la búsqueda de soluciones.

Fomenta un ambiente de negociación en el que ambas partes puedan expresar sus preferencias y necesidades. Escucha atentamente sus propuestas y busca puntos en común para construir sobre ellos. Trabaja en equipo para generar opciones creativas que puedan satisfacer los intereses de ambas partes. Finalmente, asegúrate de que los acuerdos sean claros, específicos y mutuamente aceptables, y que las dos partes se comprometan a cumplirlos para alcanzar una resolución satisfactoria del conflicto.

Desde el momento en que para tratar de ser como Dios el hombre lo desobedeció, los conflictos han sido y seguirán siendo parte de la vida en este mundo. El pecado nos ha alejado de Dios y, por más que nos esforcemos, por nosotros mismos no podemos restaurar el vínculo que hemos roto.

Pero Dios no nos ha abandonado. Él quiere reconstruir ese vínculo. Y lo hace a través de la vida, muerte y resurrección de Jesucristo, quien vino al mundo para ser el puente perfecto que nos conecta una vez más con nuestro Creador. Siendo el Hijo de Dios, Jesús fue el mediador perfecto que nos reconcilió con nuestro Padre celestial a través de su sacrificio en la cruz. ¡Qué grande es Jesús! Nos salvó de ese alejamiento y nos trajo de vuelta al hogar con Dios.

Así que, con Jesús como nuestro mediador, podemos acercarnos a Dios, experimentar su perdón y recibir el regalo más preciado de todos: la vida eterna junto a Él.

En este mes del amor y la amistad usemos la valiosa herramienta de la mediación. Cuando nos encontramos en medio de conflictos con personas queridas, podemos ser agentes de cambio y restaurar esas relaciones. La mediación actúa como un puente que nos lleva desde la tormenta del conflicto hasta las pacíficas orillas de la resolución.

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