El hogar: refugio de amor
Dios diseñó el hogar para ser un espacio de cuidado, protección y descanso. Cuando la violencia invade la familia, se rompe el propósito divino del hogar como refugio. Nosotros estamos llamados a rechazar toda forma de violencia y a promover relaciones marcadas por el amor, el respeto y la paz.
La Biblia nos dice en el Salmo 11:5 (NTV):
“El Señor examina tanto a los justos como a los malvados y aborrece a los que aman la violencia”
La violencia doméstica es contraria al carácter de Dios, quien aborrece el abuso y defiende al vulnerable. En el corazón del Señor no hay lugar para la opresión, sino para la sanidad y la restauración. Por lo tanto, Su perdón y Palabra nos guía a construir un hogar que refleja la seguridad que Dios ofrece a quienes buscan Su amparo.
El hogar: refugio de amor
