Tenemos esperanza

Regresa

Dios creó un mundo bueno y maravilloso que el pecado ha desfigurado y despojado. El número de veces que las promesas de matrimonio se rompen es una de las más trágicas pruebas de la destructividad del pecado.

Sin embargo, la palabra final de Dios para nosotros en su hijo Jesucristo es una de esperanza. Jesús vino a restaurar los corazones rotos y a hacer justicia. En él tenemos esperanza. Su Palabra nos dice:

Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, Padre de misericordias y Dios de toda consolación, quien nos consuela en todas nuestras tribulaciones, para que también nosotros podamos consolar a los que están sufriendo, por medio de la consolación con que nosotros somos consolados por Dios. 2 Corintios 1:3-4

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