• junio 28, 2018
  • ¿A cuál voz escuchas?

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  • Son muchas las cosas que pueden llevarnos a creer que somos inferiores que los demás. Ya sea porque hablamos con acento, o somos calvos, o no tenemos dinero, o estamos pasados de peso, o nuestra piel es demasiado oscura…

    Pero, en realidad, todo tiene que ver con la forma en que percibimos e interpretamos la realidad en que vivimos. En otras palabras, lo que nos dice esa vocecita que tenemos dentro de la cabeza.

    Sin embargo, hay otra voz que nos dice bien fuerte y claro lo que realmente somos:

    Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer,
    sino que todos ustedes son uno en Cristo Jesús.

    Gálatas 3:28
    ¿Cuál de esas dos voces vas a escuchar?


  • junio 25, 2018
  • Alguien cree en ti

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  • Cuando se vive en una tierra ajena y no se sabe hablar el mismo idioma; cuando se tiene menos educación o recursos que la mayoría de la sociedad o cuando se sufre de una baja estima y dificultades para establecer relaciones sociales estables, es común sentirse inferior.

    Cuando eso te suceda, te invitamos a recordar las palabras de quien cree totalmente en ti:

    «Ustedes son la luz del mundo… que la luz de ustedes alumbre delante de todos, para que todos vean sus buenas obras y glorifiquen a su Padre, que está en los cielos.» Mateo 5:16


  • junio 18, 2018
  • Padres con los pies en la tierra

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  • A los padres nos corresponde encontrar el equilibrio en los halagos que hacemos a nuestros hijos, de tal forma que sean suficientes para que estén seguros de nuestro amor y apreciación, pero a la vez que no les hagan creer que son más de lo que en realidad son. En otras palabras, debemos ser padres con los pies en la tierra.

    O como bien lo dice un Proverbio bíblico muy conocido:

    «Enseña al niño a seguir fielmente su camino,
    y aunque llegue a anciano no se apartará de él.»
    Proverbios 22:6


  • junio 14, 2018
  • ¿Autoridad o autoritario?

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  • Hay veces en que a los padres nos resulta fácil confundir autoridad con autoritarismo. Pero las diferencias entre uno y otro son muy claras:

    – La autoridad establece límites con consecuencias claras que ayudan al niño a sentirse seguro.

    – El autoritarismo impone la voluntad de quien tiene el poder y generalmente provoca una reacción adversa.

    La Biblia también tiene algo para decirnos con respecto a la educación de nuestros hijos. En la carta a los Efesios, el apóstol Pablo escribe:

    «Ustedes, los padres, no exasperen a sus hijos, sino edúquenlos en la disciplina y la instrucción del Señor.»
    Efesios 6:4


  • junio 11, 2018
  • Ante el desánimo

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  • En general, los padres nos esforzamos por hacer lo mejor para que nuestros hijos se conviertan en adultos felices y miembros productivos y contribuyentes de la sociedad. Pero no siempre lo logramos. La forma en que fuimos criados, las culpas y cicatrices que acarreamos, el ambiente en que vivimos, todo esto muchas veces se interpone.

    Si te sientes desanimado o has perdido la fe en ti mismo, te invitamos a que meditas en las siguientes palabras escritas por el apóstol Juan:

    «En el amor no hay temor, sino que el perfecto amor echa fuera el temor.»
    1 Juan 4:18


  • junio 4, 2018
  • Cuando es difícil integrarse

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  • ¿Cuánto sientes que «perteneces» al lugar donde vives? ¿Qué cosas hacen difícil tu integración total a la sociedad que te rodea? Muchas veces nos llenamos de excusas… esperamos que las cosas sean distintas, que los demás vengan a nosotros, que suceda tal o cual cosa… y no hacemos ningún esfuerzo por ser nosotros quienes demos el primer paso.

    Si crees que quizás te encuentres en esa posición, te invitamos a que las siguientes palabras de la Biblia te sirvan de aliento:

    Amémonos unos a otros con amor fraternal; respetemos y mostremos deferencia hacia los demás. Si algo demanda diligencia, no seamos perezosos; sirvamos al Señor con espíritu ferviente.
    Romanos 12:10-11


  • mayo 31, 2018
  • Entre dos culturas

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  • Se dice que «partir» es morir un poco. Quienes hemos dejado nuestro país de origen y hemos venido a vivir a una tierra nueva sabemos bien lo que eso significa, pues una parte nuestra ha quedado, y quedará siempre, en el país que nos vio nacer.

    Si te sientes dividido, si sientes como que te falta esa parte que quedó en tu país natal, quizás las siguientes palabras de la Biblia te ayuden a ver las cosas de una manera diferente:

    Nuestra ciudadanía está en los cielos, de donde también esperamos al Salvador, al Señor Jesucristo.
    Filipenses 3:20


  • mayo 28, 2018
  • Cuando la vida te supera

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  • Aprender a vivir en una sociedad y cultura diferentes no es nada fácil. Los esfuerzos que hay que hacer para integrarse a un ambiente nuevo, muy rápidamente pueden superarnos.

    Si te sientes abrumado, te invitamos a que recuerdes las siguientes palabras del apóstol Pablo:

    «… ni la muerte, ni la vida, ni los ángeles, ni los principados, ni las potestades, ni lo presente,
    ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar
    del amor que Dios nos ha mostrado en Cristo Jesús nuestro Señor.»
    Romanos 8:38-39


  • mayo 21, 2018
  • ¿Es posible vivir sin estrés?

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  • ¿Es posible vivir sin tanto estrés? ¿Es posible mantener la calma cuando las obligaciones nos sobrepasan, cuando el dinero no alcanza para pagar todas las cuentas, cuando el tiempo se nos escapa de las manos, cuando la salud nos falla, cuando las cosas no salen como teníamos planeado, cuando no conseguimos trabajo, cuando… cuando… cuando…?

    ¡Claro que sí! Es posible porque no estamos solos. Al contrario, tenemos a Alguien que está siempre dispuesto a venir en nuestra ayuda, como nos lo recuerda las palabras del Salmo 121:

    A las montañas levanto mis ojos; ¿de dónde ha de venir mi ayuda?
    Mi ayuda proviene del Señor, creador del cielo y de la tierra.
    Salmo 121:1-2


  • mayo 17, 2018
  • Quien cumple sus promesas

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  • Cuando hacemos una promesa a alguien, la mayoría de nosotros vamos a hacer todo lo posible por mantener nuestra palabra, especialmente si ese «alguien» a quien le prometimos algo es nuestro hijo o nuestra hija. Sin embargo, cuando nos hacemos una promesa a nosotros mismos, muchas veces no la cumplimos, especialmente las mujeres.

    Cuando eso nos suceda, quizás nos venga bien seguir el ejemplo de Aquél que nunca deja de cumplir sus promesas. La Biblia nos dice:

    Ustedes deben reconocer de todo corazón y con toda el alma,
    que ninguna de las promesas que
    el Señor nuestro Dios les hizo ha quedado sin cumplirse.
    Todas ellas se han cumplido.
    Josué 23:14


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